
En un acto inhumano para los hombres solteros y esposos faltos de amor, el Servicio Nacional de Migración reportó al Ministerio Público un presunto caso de “trata de blancas” con un grupo de 10 mujeres procedentes de Europa del Este y una de Colombia, en el cual se encuentra vinculado un club que operaba en el Causeway de Amador.
El negocio estaba disfrazado como un centro de espectáculos nocturnos con supuestas artistas extranjeras que debían permanecer encerradas en un apartamento y cumplir con seis días de trabajo a la semana a cambio de un salario base de 350 dólares mensuales. Na’ mas? Bueno entre propinas y traguitos se tenían que meter un billete… verdad?
Las extranjeras fueron llevadas a la Notaría Décima de Circuito de Panamá, donde declararon que ingresaron a territorio panameño por sus propios medios y que estaban conscientes que laborarían como “trabajadoras de espectáculos” en un centro nocturno en Amador.
Las pesquisas también señalan que las 10 extranjeras firmaron un contrato de arrendamiento para residir en una vivienda tipo dúplex de dos pisos, también localizada en isla Perico. En el inmueble de tres recámaras, sala, comedor, cocina y área de lavandería, residiría el grupo por 10 meses, pagando un alquiler mensual de mil 500 dólares. El arrendador era Luis Armando Lescure, el apoderado legal de The Diamond Club.
Entre el 8 y 9 de junio pasado, el Servicio Nacional de Migración notificó a la Alcaldía de Panamá, el Ministerio de Comercio e Industrias y el Ministerio de Trabajo, que había procedido a cancelar la licencia a la sociedad The Diamond Club, registrado también bajo el nombre de Platinium Seven Corp. El mismo operaba en el segundo piso del centro comercial Brisas de Amador.
The Diamond Club recibió la aprobación de su registro el 11 de marzo de este año para operar como una empresa dedicada a la promoción de espectáculos (Panamá es todo un espectáculo). El 24 de marzo, el club solicitó la aprobación de visa para 10 mujeres extranjeras que fueron contratadas como “trabajadoras de espectáculo”.
Los registros revelan que las 10 mujeres entraron al país con visas transitorias de 90 días procedentes de Ucrania, Rumania, Moldavia y Rusia. Todas viajaron a través de la conexión Ámsterdam-Panamá.
Por su parte, el club logró operar sin levantar sospechas por casi dos meses, hasta que ocho de las mujeres se dieron a la fuga del local. Jorge Epifanio, presidente de The Diamond Club, reportó la fuga, el 30 de mayo, al Servicio Nacional de Migración, lo que levantó la alerta de posibles irregularidades. Fue entonces cuando se iniciaron las primeras investigaciones del caso, que aparenta ser un delito de trata de blancas. Ese Jorge esta agüevao en vez de chotear a investigadores privados para hacer la búsqueda!
Epifanio, en compañía del abogado Luis Armando Lescure, informó a Migración que las ocho mujeres fugadas incumplieron el contrato que habían firmado con su empresa por nueve meses… pero no que la visa de trabajo era por 90 días?
“Las visas de trabajadoras de espectáculos han sido canceladas por la fuga, por lo que consecuentemente se cancela el registro de la empresa”, detalló la resolución de la Migra del pasado 9 de junio.